La Mujer y la Enfermedad
Llevo tiempo si publicar, y es que una vez que he vuelto a la vida normal, lo cierto es que me cuesta trabajo sacar tiempo para escribir, bueno, para escribir y para todo. Aunque me ha sorprendido gratamente lo bien que me encuentro en estas últimas semanas, sé que debo cuidarme, descansar y no volver a ir por encima de mis posibilidades, y reflexionando sobre esto, me surgieron ideas para esta entrada. Hoy no pretendo levantar ampollas, ni vengo ni voy a ninguna orientación política, y no tengo nada en contra de los hombres, como siempre digo, cuento mi historia, desde mi lado, desde mi perspectiva, una mujer. Una mujer, madre, la mejor según mi hija, madrastra mala, esposa poco entregada, trabajadora por cuenta ajena, cocinera con poca sal, limpiadora tiquismiquis, taxista, cuidadora agobiante, encargada de la ropa, la compra (casi siempre), las cosas del cole, despistada, con genio, con rabia, con nervio… con dolor… y enferma. Tenía aficiones pero ya no, cantar me daba vida, y no vo...